Taller de autogestión del ejercicio con materiales caseros
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El pasado mes, ARPER acogió un taller práctico de autogestión del ejercicio dirigido a personas con enfermedades reumáticas, impartido por Lucía Arpal Obón, estudiante de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, y supervisado por Susana Ara Gimeno, Personal Docente e Investigador de la Facultad de Ciencias de la Salud y del Deporte de la Universidad de Zaragoza.

La actividad tuvo como objetivo ofrecer herramientas sencillas y accesibles para fomentar la práctica de ejercicio físico en casa de forma segura, adaptada y autónoma. A través de una metodología práctica y participativa, los asistentes aprendieron cómo entrenar utilizando materiales cotidianos como botellas de agua, garrafas, bandas elásticas o sillas, demostrando que mantenerse activo no requiere necesariamente de equipamiento especializado.
Durante el taller se trabajaron diferentes capacidades físicas fundamentales para la salud y la funcionalidad diaria, como la fuerza, la movilidad, el equilibrio, la coordinación y el ejercicio aeróbico. Además, se enseñó a adaptar la intensidad del entrenamiento a las necesidades individuales mediante un sistema visual de “semáforos”, permitiendo que cada persona pudiera progresar de manera segura según su capacidad funcional y su condición física.
La guía elaborada por Lucía para el taller incluía ejemplos prácticos de organización semanal del ejercicio, recomendaciones sobre frecuencia e intensidad, así como explicaciones detalladas de ejercicios funcionales adaptados utilizando materiales caseros. Entre ellos se encontraban sentadillas a silla, remo con garrafas o botellas, puentes de glúteo, ejercicios de hombro, bíceps o peso muerto adaptado. También se incidió en aspectos clave como la técnica, la respiración y la importancia de crear una rutina sostenible en el tiempo.
Uno de los mensajes principales de la sesión fue que el ejercicio no necesita ser perfecto para ser beneficioso. La constancia, la adaptación individual y la pérdida del miedo al movimiento fueron algunos de los pilares de una jornada marcada por el aprendizaje, la cercanía y la participación activa de todos los asistentes.
Desde ARPER queremos agradecer la implicación y el trabajo de Lucía Arpal Obón, así como la colaboración de Susana Ara Gimeno en la supervisión de la actividad. Este tipo de iniciativas refuerzan el papel del ejercicio físico como una herramienta fundamental para mejorar la calidad de vida, la autonomía y el bienestar de las personas con enfermedades.
































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